martes, 8 de agosto de 2017

EL CÓDIGO ENIGMA

Hoy, en Matemático Soriano, os traemos una película basada en la vida del matemático Alan Turing y su determinante papel para intentar ganar la II Guerra Mundial.




Esta película nos hace reflexionar sobre varios temas que rodean la vida del protagonista. Su vida siempre estuvo marcada por el vacío y la incomprensión, adquiriendo poco a poco un carácter de rechazo hacia la sociedad en general, probablemente debido al conjunto de hechos que fueron marcando su vida, carácter que, unido a su condición de homosexual fue agravando el problema con el paso del tiempo. 

Sin embargo, lo más impactante, es que un genio como él, iniciador de una nueva rama de conocimiento y un héroe de la Guerra (se cree que pudo acortarla al menos en dos años), se viese forzado al suicidio un año después de iniciar una castración química fruto de una injusta condena por su orientación sexual. Esto, por lo menos a mí, me ha hecho reflexionar sobre lo poco que se valora, en general, a los impulsores del desarrollo científico en nuestro mundo, que a menudo son juzgados por ser diferentes. Afortunadamente, esta percepción en nuestra sociedad está cambiando poco a poco, por ejemplo la reina inglesa Isabel II otorgó el perdón real para Alan Turing hace unos pocos años, aunque todavía no es suficiente, sobre todo en el tema que cierra la película (obviamente no seré yo el que niegue que se han realizado importantísimos cambios en esta materia pero todavía podríamos avanzar más). 

Ojalá, dentro de unos años, recordemos esto como algo anecdótico y contemos con Gobiernos cuya principal preocupación sea la investigación e innovación y con sociedades que respeten a sus científicos y les aporten lo que necesitan. Esperemos también, que este futuro no sea muy lejano.

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